Las Clases de Teatro
¿Cómo es una clase de teatro?

¿Cómo es una clase de actuación o de teatro? ¿Qué se hace en ella? “Yo quiero estudiar teatro, tengo esta asignatura pendiente hace mucho, pero no me animo…” “ me da un poco de miedo, pero me muero de ganas” “ quisiera saber qué voy a hacer”, estos comentarios y otros semejantes solemos escuchar en nuestras entrevistas, emails o llamados telefónicos.

Todos con el mismo trasfondo: miedos, inseguridades y a su vez mucho deseo.
“La queja está referida porque los estudiantes se sienten bloqueados, tiene la sensación de no saber lo que van a hacer o lo que están haciendo…” (Declan Donnellan,director Inglés moderno)
Cuando en nuestras clases de teatro afirmamos con total convicción: “No creemos en el talento sino en el trabajo” nos referimos a la gradual autoconfianza, disposición al juego, pérdida del miedo o bloqueo inicial, reemplazamos el talento por el desbloqueo.
No hay actores buenos o malos sino más bloqueados y menos bloqueados.
Entonces a la famosa inquietud: Qué se hace en una clase de teatro, la respuesta es lograr mediante trabajos adecuados grupales la mayoría de las veces e individuales otras, el desarrollo de este desbloqueo.
Parafraseando a Donellan “el miedo corroe la confianza, nos socava la confianza y nos bloquea el trabajo por eso es indispensable contar con un ambiente de trabajo saludable donde podamos arriesgarnos y equivocarnos.”
En nuestro trabajo las clases grupales alimentan un espíritu colectivo en el cual desde el inicio se trabaja sobre los prejuicios y las competencias entre los mismos integrantes del grupo.
Las consignas propician la interacción, la solidaridad y el juego.
En la primera parte de la clase se realizan este tipo de trabajos mediante los cuales grupalmente se van logrando resultados individuales notables.
En la segunda mitad de la clase se ahondan los trabajos de actuación, mediante los cuales el alumno incorporará el método de las acciones físicas y otras técnicas para el manejo y dominio de la improvisación. El texto en esta primer etapa es libre y propio.
Una clase de teatro posee una unidad en sí misma. La primer parte dedicada al entrenamiento con pautas de actuación y también juego, la segunda en la cual se vuelca lo trabajado previo al servicio de lo actoral.
El espacio de aprendizaje se torna entonces en esta primer etapa como un lugar íntimo en el cual no creemos prudencial la exposición de los alumnos a una mirada ajena y juzgadora. Es por ello que a la pregunta frecuente: “¿Se puede presenciar o ver una clase?”
para sorpresa del interesado y a riesgo de no ser comprendido de entrada, respondemos negativamente. Es un NO contundente. Necesitamos preservar estos valores ya mencionados arriba. Propiciamos un clima en el cual el riesgo y la libertad estarían cercenados con una mirada crítica.
Siempre decimos “No es una clase de GYM o una vidriera”. Cuando los grupos están listos muestran a muchas miradas su trabajo. Siempre comparamos el trabajo grupal con la gestación de un bebé. Si sale antes de tiempo se muere, porque no está preparado y si se queda demasiado también muere. Por eso las cosas y los tiempos guardan una relación para nosotros sagrada. Hay un “Tiempo adecuado para estar guardado” exento de miradas críticas, así como hay “otro Tiempo” de exposición, de “salir-afuera” salir al encuentro de espectadores juiciosos.

Las clases de teatro son vivenciales y sólo se transmiten en forma presencial y básicamente grupal. Por ello frente a la pregunta frecuente:
“¿Dan clases on line?”
Suelo responder: El único Arte en Presencia (AQUÍ) y en Presente (Ahora) es el teatro.
Es la única vía de transmisión, de lo contrario lo sepultaríamos.
Por ahora las clases de teatro sólo son plausibles en persona. Lo siento mucho.

El teatro es acción, las dudas se van diluyendo en el devenir del accionar mismo.