Escuela de Teatro: Sarandí 766
TEL.4943-6516
mail: espionsala@gmail.com

 

Volver al pricipal


MARIA ABADI, ACTRIZ REVELACION
La niña santa

Con 20 años, sólo le interesan los papeles jugados. Debutó en cine con "Géminis", pasó por "Mujeres Asesinas" y ahora sorprende en la novela "Montecristo".




No le vayan a dar papeles simples a María Abadi. Ella quiere desafíos, al menos cuando explota detrás de la pantalla del televisor. Tiene 20 años y un futuro promisorio como actriz en su cortísima carrera mediática.

Muchos la recuerdan por su papel —bastante jugado— en un capítulo del unitario de Canal 13, "Mujeres Asesinas", donde compartía el novio (Mariano Martínez) con su mamá (Andrea Bonelli). Antes, había debutado en cine con "Géminis", de Albertina Carri. Su personaje, Meme, se enamoraba de su hermano, con quien mantenía una relación incestuosa.

"Aprendí y disfruté muchísimo esa experiencia. Fue el primer casting que hice en mi vida (se filmó a finales de 2004), del que me enteré por un aviso en el diario. Creo que la oportunidad de estar en "Mujeres asesinas" sin que me conozcan se dio porque gustó mi trabajo en la película. A partir de ahí reconozco que me llovieron las ofertas de laburo", dice la chica que vive con sus padres (es hija del famoso psicoanalista José Abadi) en un bonito departamento de Palermo.

Sus primeras clases de teatro las tomó hace apenas cinco años con Raúl Serrano y Helena Nesis. "Después debía decidir qué hacer con mi vida y pensé en ir al conservatorio, porque no tenía apuro en trabajar. Y justo me llaman para hacer un bolo en "Los Roldán". Terminé haciendo diez capítulos con un personaje chico que me sacó el miedo a la tele", explica la actriz.

Por estos días, María despliega maldad y ambición en la piel de Erika, hija de un matrimonio conflictivo: un hombre golpeador y madre sumisa, en "Montecristo", (lunes a viernes, a las 22, por Telefé), en un papel que eligió por sobre un protagónico que Cris Morena le había ofrecido en la tira "Alma Pirata". Ella se justifica: "Estoy empezando y no tengo apuro por un protagónico. Generalmente, me gustan los personajes que tengan algo para contar, también me importa el elenco y los directores con quienes trabajo. Y "Montecristo" me pareció un proyecto increíble. Me encanta mi personaje, además tengo compañeros de lujo (sus padres en la ficción son Virginia Lago y Roberto Carnaghi) que me hacen sentir contenida".

Dice que no leyó la obra literaria que inspiró esta adaptación para la televisión ("El Conde de Montecristo", de Alejandro Dumas) porque "son mil páginas, pero conocía la historia. Y después me acercaron una versión reducida, que sí terminé".

La morocha admite que tenía mucho prejuicio con el medio televisivo. "No imaginé encontrar tanta calidez tan rápido", dice reconfortada, mientras celebra conservar cierto anonimato y que los fotógrafos no la persigan. "Algunas personas me reconocen en la calle pero me respetan. Yo tampoco salgo mucho y, cuando lo hago, camino mirando para abajo. Todavía me tomo el 60 para ir a grabar a Martínez".

i.